¿Imitando a las plantas?

Recordaréis que hace pocos días os hablaba de energía solar como método para producir electricidad de una fuente "ilimitada" (o de límite de unos cuantos siglos) como el Sol. Pues bien, no es la única forma de utilizar el Sol para producir energía que se nos ha ocurrido a los humanos.

A través de Barcepundit, me entero de que científicos como el profesor Daniel Nocera, del Massachussets Institute of Technology (a.k.a. MIT), proponen que imitemos al sistema más sabio existente: la naturaleza. ¿Acaso no tenemos a nuestro alrededor plantas que usan la luz solar cada día para producir su propia energía? Es el famoso proceso de fotosíntesis. Descrito en plan simple, consiste en usar la energía de los fotones (=componentes de la radiación de la luz) solares, con la ayuda de una serie de proteínas que actúan de catalizadores, para alterar los enlaces químicos de agua y dióxido de carbono, y producir azúcares o hidratos de carbono, que son magníficas "baterías" cuyo poder energético se mide en forma de las "malditas" calorías. Es éste un proceso llamado fotocatalítico, cuyo esquema es:


(encontrado aquí)

Pues bien, ¿qué tal si usamos el mismo concepto para romper los enlaces de una molécula de agua, H2(¡subíndice!)O, para producir, en lugar de azúcar, simplemente hidrógeno (H2, subíndice) y oxígeno (O2, subíndice)? Es decir, hacer una fotosíntesis artificial. Si usamos un catalizador y la luz del Sol, este proceso no nos costaría energía directamente. ¿Cómo usar la energía almacenada como hidrógeno y oxígeno? Inyectándolos en lados opuestos (=electrodos) en una pila de combustible. Básicamente, este dispositivo aprovecha la tendencia de oxígeno e hidrógeno a formar agua otra vez, liberando energía (idealmente, la energía que hemos usado gracias a la radiación solar), para generar una corriente eléctrica que podemos aprovechar para multitud de cosas. Es decir, es como un motor cuyo combustible es hidrógeno y oxígeno, en lugar de gasolina. Pero es un motor con una eficiencia bastante más elevada que la de un motor de coche, además de que, al sólo generar agua, es mucho más limpio, ya que nos ahorramos dióxido de carbono y otros subproductos derivados de quemar petróleo. Para acabarlo de redondear, el agua se podría reutilizar para volver a generar los gases y reinyectarlos en la pila.

Este concepto de imitación de la fotosíntesis aprovechando la luz solar para generar combustible está en la cresta de la ola en tendencias de investigación, pero aún está lejos de ser viable económicamente... bueno, y lejos también de ser posible, puesto que aún está en una fase muy preliminar. Pero, oye, nadie ha dicho que no se pueda hacer y sería fantástico poder llegar a un punto en que podemos producir nuestra energía a partir de los "residuos" que generamos con nuestros dispositivos de producción de ésta, en lugar de andar quemando porquerías.

1 aportaciones:

enaniya dijo...

:o