Todavía queda mucho por explicar


Muy a mi pesar, desde hace algunos meses he perdido el paso de seguimiento de las actividades y noticias relacionadas con los jóvenes investigadores. Mi propia situación de temporalidad, que quiero solucionar en los próximos meses, me ha distraído más de lo que desearía, ya que dedico mucho tiempo al trabajo y poco al ocio. Y el fin de semana casi ni miro el correo porque hay que desconectar del mundo virtual.

Aún así, hoy echaba un vistazo a los últimos mensajes de la lista de correo de D-Recerca (ver columna derecha del blog para el logo), la asociación de investigadores en fase inicial (comúnmente conocidos como jóvenes investigadores, NUNCA becari@s) de Catalunya, y me encuentro con este mensaje procedente de la de la Federación de Jóvenes Investigadores-Precarios (también con su logo en la columna derecha). No he encontrado el fichero al que se refiere colgado por la red, pero lo tengo si alguien lo quiere ver personalmente. De todas formas, creerme cuando os cito parte de la respuesta del gobierno a una pregunta referente a la situación laboral de estos investigadores (para no daros la brasa completa, os recomiendo que os paséeis por la web de Precarios para más información):

[...]la premisa general [...] es que un becario no es un trabajador por cuenta ajena. [...] El becario no se integra dentro del ámbito de la organización y dinámica de la organización becante o del centro en que desarrolla su actividad, ni éstos hacen suyos los frutos del estudio o de la formación de los becarios


Según el Estatuto del Personal Investigador en Formación, cuando el gobierno habla de becarios se quiere referir a l@s aspirantes a doctor que están en primer y segundo año de tesis, durante los cuales se paga la actividad con una beca. Es decir, se les asocia a estudiantes y no a trabajadores. A partir del tercero ya se pasa a ser contratado (bueno, no es tan automático, pero eso es otra historia).

Esto no sería un gran problema si realmente esos 2 años se dedicaran a ir a clases y a unas horas limitadas de prácticas de laboratorio. Pero eso no es así. Eso puede pasar el primer año (aunque no fue así en mi caso), pero, por norma general, en el segundo ya estás desarrollando un proyecto de investigación asignado por tu director. Eso quiere decir que pasas la mayor parte del tiempo en el laboratorio haciendo experimentos para producir resultados nuevos y relevantes para la comunidad internacional. Además, cuando esos resultados se publiquen en una revista del campo correspondiente, el autor no será (como, por otra parte, es lógico) sólo el doctorando, sino también dicho director de tesis. Es más, ese director de tesis va a usar esos artículos para vender dicho trabajo a la autoridades que conceden dinero para investigación o a las empresas que puedan estar interesadas. ¿Y eso no es hacer suyos los frutos del estudio?

Es cierto que esos primeros años no son tan productivos como el resto de la tesis, o la etapa postdoctoral (en la que estoy yo), pero, ¿es que acaso un trabajador normal y corriente es igual de productivo cuando empieza y está aprendiendo que al cabo de dos o tres años? Si se quiere justificar esa beca para estudios, que aprovechen a lo que les obliga el Tratado de Bolonia y que conviertan los cuatro años (cuando son cuatro) de doctorado actuales en uno de máster (puro y duro clases y prácticas) y tres de doctorado. Y que esos tres sean un contrato como Dios manda.

Está claro que las cosas han mejorado con el gobierno actual (otro día os contaré la historia), pero que no se me echen flores porque prometieron ser mucho más ambiciosos y mejorar la situación que dejó el gobierno anterior era muy fácil (pasar de 0 a 1 es muy sencillo). Además, ya hace tiempo que se les dice que las directrices europeas van mucho más allá de lo que presumen. Hasta concilios de sabios exponen ahora cosas que desde la FJI hace tiempo que se les pide: hay que ajustarse a la Carta Europea del Investigador. Y España no lo hace ni de coña.

Pero es que no sólo el gobierno tiene mucho que aprender de lo que es la vida de un investigador en fase inicial. Llego, a través de UAMblog, a este texto del Prof. Manuel Lozano Leyva, en el que se suelta la brillante perla:

Una beca de investigación pasa de los mil euros mensuales durante cuatro años, a lo largo de los cuales se puede (y debe) viajar a menudo. Tras el doctorado, es fácil obtener un contrato postdoctoral para ir a un buen centro extranjero. Y después se ofrece un digno contrato laboral de retorno que permite vislumbrar una plaza de funcionario. Esto ha pasado de ser un calvario a un privilegio...

(Las negritas son mías)

La leche. O sea, que se tiene una beca (=poca cobertura sanitaria, sin derecho a paro, sin cobertura de la Ley de Prevención de Riesgos... ¿sigo?) por algo más (¡poco!) de 1000 euros (sobrad@s para emanciparse, ¿verdad?) y se debe estar contento porque se puede viajar a menudo. Pero la bomba me parece lo del "contrato postdoctoral". Yo debe ser bobo, porque estoy en EE.UU. con una beca de la Generalitat de Catalunya, para la cual, igual que las del Ministerio de Educación, hay auténticas ostias y se queda gente a las puertas. Digo yo, si fuera tan fácil conseguir "un contrato postdoctoral para ir a un buen centro extranjero", ¿a qué viene tanta locura por las becas de las narices? ¿La gente es masoquista?

La traca final: que les pregunten a l@s que tienen "un digno contrato laboral de retorno" Ramón y Cajal qué tal vislumbran lo de la plaza de funcionario. Pero es que, además, ser funcionario no es mi aspiración como científico. A lo más que aspiro yo es a ver un camino que seguir para poder desarrollar mi carrera, si quiero, en mi país.

De verdad, hace casi un década que se intenta acercar la realidad de los jóvenes investigadores a la sociedad y resulta que ni siquiera dentro del mundo de la investigación se tiene ni idea de lo que es. Todavía queda mucho por explicar... y muchas mentes que abrir. We don't want to be misunderstood (no queremos ser mal entendidos).

2 aportaciones:

José Guillermo Chacón Montes. dijo...

Hola estoy creando un periódico digital y me gustaría que colaborases conmigo.
Agrégame a Messenger y hablamos.
Un saludo. Jose Guillermo. Lonuestro27@hotmail.com

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

Así están las cosas Jordi...una pena, tan sólo no desfallecer...