¿Derecho a llevar un arma?



Está el ruedo político-social agitado en diversos frentes en Estados Unidos estos días. Aparte del ya calificado como histórico discurso de Barack Obama ayer, o el desliz de McCain al relacionar la organización de origen suní Al Qaeda en Iraq con Irán, un país meramente chií (a saber, bastante poco amigos de los sunís), hay un ruido de fondo que parece que se volverá mucho más audible en unos meses al respecto de un tema recurrente en el país: el derecho a portar armas.

Todo viene provocado por la decisión del Tribunal Supremo de evaluar si la Segunda Enmienda, la cual dice "siendo una milicia bien preparada necesaria para la seguridad de un estado libre, el derecho a tener la responsabilidad de un arma no debe ser vulnerado", implica que todo ciudadano tiene derecho a portar armas o si su aplicación se debe limitar a las milicias, es decir, los cuerpos de seguridad. ¿La excusa? Determinar si el Ayuntamiento de Washington, DC, está vulnerando ese derecho con una norma del 1976 que, en la práctica, prohíbe la posesión de armas de fuego.

No es el del Supremo el único caso, aunque sí el más relevante. El Senado del estado de Arizona aprobó una proposición por la cual se permitiría a personas mayores de 21 años en universidades y colegios comunitarios portar armas ocultas, algo que contradice el carácter de "zona libre de armas" de dichos centros. La polémica está servida, con la policía posicionándose a favor de mantener un mayor control para evitar la abundancia de armas en la universidad, la cual, argumentan, podría complicar la hipotética localización de un asesino en el caso de tiroteo. Hace unos días oía en All Things Considered, en NPR a uno de esos policías diciendo que el verdadero problema se podría dar con las mezclas explosivas de armas con alcohol, algo que no falta en toda zona universitaria que se precie.

Sin embargo, como sabréis, el derecho a portar armas es algo que se defiende de forma vehemente desde ciertos sectores de la sociedad estadounidense, con organizaciones como la Asociación Nacional del Rifle al frente. Su argumento es que todo el mundo debe tener derecho a la defensa propia, y ponen como ejemplos el hecho de que universidades en las que ha habido tragedias recientemente, como Virginia Tech o Illinois, eran precisamente "zonas libres de armas", por lo que la gente estaba indefensa ante el asesino, en contraste con otros casos en los que, al parecer, estudiantes con permiso de armas consiguieron evitar tragedias parecidas en universidades donde éstas sí están permitidas. Dentro de este grupo, hay personas que no defienden la posesión de armas de fuego, sino de otras de tipo paralizante, como la pistola Taser de descargas eléctricas, la cual tampoco suscita excesivas simpatías.

El debate está servido y no falta la participación el debate de los elementos más representativos del Cuarto Poder. Se habla de que la sentencia del Supremo, la cual se espera para junio, podría ser histórica, especialmente contando que estamos en año de elecciones y que podría tener un peso importante para la campaña. Veremos cuál será el siguiente capítulo de tan controvertido tema en estos lares.

0 aportaciones: